2. Saudámonos: No nome do Pai e do Fillo e do Espírito Santo. Amén.
3. Proclamamos la Palabra de Dios:
Lectura del santo evangelio según san Marcos. Gloria a Ti, Señor.
Al día siguiente, cuando salió de Betania, sintió hambre. Vio de lejos una higuera con hojas y se acercó para ver si encontraba algo; al llegar no encontró más que hojas, porque no era tiempo de higos. Entonces le dijo: -«Nunca jamás coma nadie de ti.» Los discípulos lo oyeron.
Llegaron a Jerusalén, entró en el templo y se puso a echar a los que traficaban allí, volcando las mesas de los cambistas y los puestos de los que vendían palomas. Y no consentía a nadie transportar objetos por el templo.Y los instruía, diciendo: -«¿No está escrito: "Mi casa se llamará casa de oración para todos los pueblos" Vosotros, en cambio, la habéis convertido en cueva de bandidos.»
Se enteraron los sumos sacerdotes y los escribas y, como le tenían miedo, porque todo el mundo estaba asombrado de su doctrina, buscaban una manera de acabar con él. Cuando atardeció, salieron de la ciudad.
A la mañana siguiente, al pasar, vieron la higuera seca de raíz. Pedro cayó en la cuenta y dijo a Jesús: -«Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado.»
Jesús contestó: -«Tened fe en Dios. Os aseguro que si uno dice a este monte: "Quítate de ahí y tirate al mar", no con dudas, sino con fe en que sucederá lo que dice, lo obtendrá. Por eso os digo: Cualquier cosa que pidáis en la oración, creed que os la han concedido, y la obtendréis. Y cuando os pongáis a orar, perdonad lo que tengáis contra otros, para que también vuestro Padre del cielo os perdone vuestras culpas.» .
Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.
4. Reflexionamos:
* Despois da oración especial durante o pasado mes de maio, mes de María, retomámo-la nosa oración diaria. E, na lectura de hoxe, atopamos a un Xesús sorprendentemente serio e con moita autoridade.
* A mensaxe de Xesús chega a nós, mostrando a forza da oración e as actitudes que debemos ter no templo de Deus. A súa casa é casa de oración, non un lugar para ser vistos ou face-los nosos negocios con Deus.
* Pedimos que sempre entremos na igrexa coa confianza dun neno que visita a seu Pai cun corazón sinceiro e humilde.
5. Respondemos á Palabra proclamada, rezando xuntos a oración que o mesmo Xesús nos ensinou.
NOSO PAI
Noso Pai que estás no ceo:
santificado sexa o teu nome,
veña o teu reino
e fágase a túa vontade
aquí na terra coma no ceo.
Dános hoxe o noso pan de cada día;
perdoa as nosas ofensas,
como tamén perdoamos nós
a quen nos ten ofendido:
e non nos deixes caer na tentación,
mais líbranos do mal.
Amén.
6. Rematámo-la oración: No nome do Pai, e do Fillo, e do Espírito Santo. Amén.
Nai, Divina Pastora. Roga por nós.
Beato Faustino. Roga por nós.